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Los hemos convocado por la enorme preocupación que existe en nuestra ciudad por el aumento de la delincuencia en nuestro municipio a partir del regreso de los gobiernos del PAN en el año 2015.

En esta gráfica tenemos la evolución histórica de los homicidios dolosos en León. Como puede observarse, el aumento de los homicidios dolosos comenzó a crecer a partir de 2009, año del inicio del gobierno de Felipe Calderón y de su supuesta guerra contra el narco que costó miles de vidas en todo el país. Durante el gobierno que encabecé de 2012 a 2015, ese aumento en el número de homicidios se contuvo e incluso disminuyó en el último año.

Pero al regresar el PAN en 2015 y retomar Alvar Cabeza de Vaca y Zamarripa el control de la Secretaría de Seguridad en León, a través de Ramírez Saldaña, el delito de homicidio doloso comenzó a dispararse a niveles nunca vistos. En el segundo trienio de Santillana, Ramírez Saldaña es despedido y Alvar y Zamarripa ponen a Mario Bravo como secretario de seguridad y a Jorge Guillén como director operativo de policía, mientras Héctor López Santillana se cruza de brazos y los asesinatos aumentaron exponencialmente.

Sin importarle la seguridad, Santillana mantuvo al inepto de Mario Bravo por el resto del trienio y en 2021 entregó la presidencia a Alejandra Gutiérrez, quien también se desentendió de la seguridad y también ella dejó en manos de Alvar y Zamarripa los cuerpos de seguridad, mientras dedicaba su tiempo totalmente en su fallida campaña por ser gobernadora del Estado.

Esta irresponsabilidad llevó a la ciudad a pasar los más de mil asesinatos en último año del gobierno de Alejandra Gutiérrez.

Lo que antes era escandaloso, esporádico y sorprendente, el asesinato de una persona, con Alejandra Gutierrez se normalizó. Ya no es nota otro asesinato y ya a nadie sorprende ni preocupa el que se encuentren restos humanos en bolsas en las colonias de la ciudad, o que sean los niños, mujeres o adultos mayores los asesinados.

Esta descomposición social va de la mano con la pobreza que durante los gobiernos del PAN han llevado a León a ser la ciudad con más pobres del país.

Por eso se puede hablar que el regreso del PAN ha representado una década perdida para los leoneses.

Ahora, Alejandra Gutiérrez, en su desesperación por ser reelecta, trata de enviar un mensaje de cambio de personas y cambio de estrategia. Pero no hay tal, porque remueve a un hijo de Zamarripa y Álvar, que era Mario Bravo, solo para poner a otro hijo de Zamarripa y Álvar, Guillén.

Este personaje reprobó las pruebas de control y confianza en el año 2014, es un violador confeso de los derechos humanos y es exactamente de la misma Familia, a la que se conoce como el Cártel de la Inseguridad y cuyo capo es Zamarripa y Álvar su subordinado.

En el caso de los robos a casa-habitación, los robos se fueron a las nubes con Santillana y, especialmente, con la llegada de Mario Bravo en 2019. La pandemia hizo que disminuyeran ligeramente porque las personas estaban en sus domicilios, pero con la nueva normalidad, los robos nuevamente van a la alza. Todo esto mientras Guillén era el director operativo de policía.

Por eso consideramos que los cambios propuestos por Alejandra Gutiérrez son una burla para los leoneses. A quién pretende engañar, cuando a todas luces se trata del mismo grupo que elevó los robos a casas habitación, que disparó los homicidios dolosos y que gastó más de 4 mil millones de pesos en un inútil, carísimo y corruptísimo programa Escudo que sirvió en el estado para dos cosas: para nada y para pura… nada.

Por eso reitero, el PAN ya no debe salir a pedir el voto de los leoneses, deben tener un poquito de vergüenza y mejor salir pedir perdón por tanta ineptitud y tanto gasto inútil, por tanta pobreza y por tanta sangre que se ha derramado en esta tierra.

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